Es desesperante pensar que cada día que pasa, cada hora y cada minuto estás más cerca de la muerte, pero es más desesperante aún darte cuenta que a penas tienes 16 años y ya estás sintiendo esa maldita represión que posiblemente sufrirás durante 80 años más. Te dicen como vestir, como hablar, como pensar, incluso te obligan a que tu vida siga una puta estructura que “supuestamente” es la clave de la “felicidad”. ¿Te has preguntado qué es la felicidad?, pero la verdadera felicidad, no esa que logras llenándote los bolsillos de ese vil papel llamado dinero. Para mi la felicidad es un estado que se logra dejando de ser dependiente de las cosas banales y materiales, siendo feliz contigo mismo y con las hermosuras que la tierra te entrega.
Malgastar mi vida encerrada posiblemente en una asquerosa oficina, llena de gente igual de reprimida y amargada no es exactamente lo que imaginaba cuando era pequeña y estaba deseosa de crecer. Me molesta pensar que hoy en día lo importante pasa a segundo plano y lo inútil pasa a ser lo más importante del mundo.
Libérense de todas esas putas cadenas imaginarias, de todo lo que te impide ser tu mismo, desnúdate y corre, salta y grita, no dejes que nadie se sienta con el derecho a decidir por ti, ni tampoco dejes que poco a poco te conviertas en una maquina, porque el día en que lo permitas, ya no habrá vuelta atrás…
Malgastar mi vida encerrada posiblemente en una asquerosa oficina, llena de gente igual de reprimida y amargada no es exactamente lo que imaginaba cuando era pequeña y estaba deseosa de crecer. Me molesta pensar que hoy en día lo importante pasa a segundo plano y lo inútil pasa a ser lo más importante del mundo.
Libérense de todas esas putas cadenas imaginarias, de todo lo que te impide ser tu mismo, desnúdate y corre, salta y grita, no dejes que nadie se sienta con el derecho a decidir por ti, ni tampoco dejes que poco a poco te conviertas en una maquina, porque el día en que lo permitas, ya no habrá vuelta atrás…