Es un día feliz, las cosas caminan como siempre lo deseaste… La radiante sonrisa de tu rostro ilumina todo ese pasado oscuro y asqueroso. Enciendes la computadora y tratas de acompañar tu felicidad con música ¿y qué pasa?… ¡Te llevas una horrorosa sorpresa!, descubres de la manera más penosa que no tienes música feliz, que no conoces las canciones felices. Perdiste muchos años de tu vida encerrándote en ti misma, recolectando melancólicas melodías que te vaciaban cuando ya no podías estar peor. Por culpa de un mal amor perdiste la mayor parte de tu adolescencia, por culpa de un mal amor dejaste de disfrutar la dulzura de una sonrisa y te sumergiste al fondo del charco asqueroso que formó cada una de tus lagrimas.
Y como es lógico, luego de este espantoso descubrimiento, tu felicidad se esfuma nuevamente y te quedas escuchando todas esas canciones de mierda para recordarte de nuevo que jamás serás completamente feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario