jueves, 2 de mayo de 2013

¿Se han sentido así alguna vez?

Un vacío asfixiante en mi pecho. Preguntas sin respuesta juguetean en mi cabeza como decenas de niños corriendo. Cada vez caigo más por un abismo imaginario, que se construyó en tan solo una milésima de segundo. Miedo desesperado de dormir y sentir las sábanas me oprimiéndome y los sueños encerrándome en una caja infinita sin cerradura. Deseos de gritar y callar, todo al mismo tiempo. Ganas de ver tus ojos una vez más, solo para asegurarme de que ya no eres mío. Pensamientos lúgubres, llenos de odio y dolor guardados en lo más profundo de mi alma. Sentimientos suicidas recorren mi cabeza, golpeando cada pared, cada neurona. Sospecha ingrata de errores invisibles pero existentes. Lágrimas ocultas por aquello que fue y ya no está. Ganas de cambiar, evolucionar. Ganas de no volver a ser nunca más yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario